Las tres garantías
El siglo XIX en el Virreinato de Nueva España comenzó con la guerra de Independencia de México que siguió al llamado Grito de Dolores, protagonizado por el Cura Hidalgo, personaje curioso al que dedicaremos una entrada más adelante. Tras años de luchas y batallas, la situación no pintaba nada bien para los patriotas mexicanos: las tropas insurrectas estaban dispersas por todo el territorio y una de sus figuras más destacadas, Guadalupe Victoria, se hallaba oculto en la sierra de Veracruz, siendo casi imposible su captura.

Cura Miguel Hidalgo
Llegando entonces al año 1820, se produce en el municipio sevillano de Las Cabezas de San Juan la rebelión de Rafael de Riego, coronel español, obligando al rey Borbón de entonces, Fernando VII, a jurar la Constitución de 1812. Meses más tarde, la noticia llegó desde la metrópoli a las colonias, sumándose los gobernadores de estas al juramento, provocando con ello el enfado del clero y los criollos, que temían perder parte de su poder; este miedo les llevó a reunirse miembros criollos de la sociedad novohispana en la Iglesia de la Profesa y decidiendo entonces separarse de España.
En aquel momento Agustín de Iturbide, criollo, fue nombrado coronel del ejercito leal a España con la misión de acabar con el insurrecto Vicente Guerrero, el cual se encontraba oculto en la Sierra Madre del Sur. Recientemente se ha descubierto que Iturbide y Guerrero mantenían correspondencia desde antes del nombramiento de Iturbide como coronel, en dicha correspondencia Iturbide le conmina a abandonar de manera civilizada la lucha armada y unirse a él para proclamar una independencia, acordando realizar un encuentro entre ambos en la localidad de Acatempan.

Abrazo de Acatempan entre el coronel realista Agustín de Iturbide y el rebelde Vicente Guerrero
Días más tarde, se promulgó el llamado Plan de Iguala, el cual establecía cuatro puntos básicos:
- Establecer la independencia de México respecto de España.
- La forma de gobierno del nuevo país sería una monarquía, ofreciéndose la Corona mexicana a Fernando VII, rey de España, o algún miembro de la Corona española.
- La religión católica sería la única del país, sin tolerancia hacia ninguna otra.
- Igualdad de todos los individuos, independientemente del origen étnico.

Bandera del Ejercito Trigarante
Este Plan fue una reacción al Trienio Liberal que se había instaurado en España tras el pronunciamiento de Riego. En él también se instaba a los insurgentes a unirse al llamado Ejército de las Tres Garantías o Trigarante. El Plan se extendió a lo largo y ancho del territorio mexicano, adhiriéndose a él muchos mandos de los ejércitos realistas, insurgentes, criollos, clero y pueblo llano. El 24 de agosto de 1821, se reunieron en la ciudad de Córdoba Iturbide y Juan O’Donojú, Jefe Político Supremo de Nueva España, en sustitución del Virrey, donde Iturbide le hizo ver que la causa realista estaba perdida y que lo mejor era suscribir un tratado reconociendo el Plan de Iguala. El 27 de septiembre de ese mismo año, el Ejército Trigarante, formado por 16134 efectivos, entraba en Ciudad de México, desfilando por sus calles, haciendo efectiva la Independencia mexicana.

Entrada del Ejercito Trigarante en Ciudad de México
Fernando VII renunció a la proposición de coronarse como soberano de México, así como el resto de miembros de la familia Borbón, esfumando de esta manera la posibilidad de una unión de las Coronas españolas y mexicanas en una única persona. Al final, Iturbide, considerado entonces un héroe nacional, fue coronado como Emperador de México. Con el tiempo, Iturbide fue ajusticiado por el Gobierno del país que ayudó a construir.


